El presente documento aporta pautas claras y breves para el acompañamiento por
parte de los padres, madres y cuidadores/as u otras figuras familiares ante el im-
pacto de los niños, niñas y adolescentes por una situación de crisis o catástrofes
naturales.
Es importante que sepamos que es natural que los niños, niñas y adolescentes ex-
perimenten síntomas asociados a la vivencia del evento, es decir, es algo normal
que experimenten un estrés traumático común después del evento catastrófico.
En el caso de que identifiquemos que estos síntomas comunes, se prolongan entre
más de 4 u 8 semanas, debemos de acudir a un profesional especializado que pueda
garantizar un apoyo terapéutico.
La mayoría de los niños, niñas y adolescentes sobreviven a acontecimientos angus-
tiosos sin desarrollar problemas de salud mental a largo plazo y se recuperan por
sí mismas. Sin embargo, la recuperación puede verse favorecida cuando reciben el
apoyo apropiado en una etapa temprana, y esto puede reducir de manera impor-
tante el riesgo de desarrollar problemas de salud mental a largo plazo.
Y, ¿cuáles son estos síntomas comunes de los que hablamos? A continuación, se de-
tallan posibles síntomas asociados a este estrés traumático común tras el evento
según edades: